La primera edición
En 1968, cuatro años después de publicarse el primer título de Los Tres Investigadores en EE.UU., las aventuras de estos jóvenes detectives llegarían a España de la mano de Editorial Molino. La primera edición de esta saga, cuya impresión corrió a cargo de Artes Gráficas Ponsa, incluía únicamente los 12 primeros títulos de los 43 de los que llegaría a contar la colección original.
Desde mi punto de vista, y creo que cualquier coleccionista coincidirá conmigo, esta edición es la más interesante de todas cuantas se han publicado a lo largo del tiempo en nuestro país. Y ello no se debe a que sea la primera de las muchas que le seguirían o por los pocos ejemplares de la misma que han llegado hasta nuestros días. Su interés radica en algunas singularidades que la hacen única y que paso a detallar a continuación.
Algunas curiosidades
El aspecto más relevante de esta edición y aquel por el que creo que debería ocupar un lugar destacado en la biblioteca de cualquier coleccionista, lo encontramos en el interior de sus libros. Y es que muy pocos lectores saben que los diez primeros títulos de la docena que la componen, son los únicos en los que el texto se acompaña con las mismas ilustraciones que Harry Kane creó para la edición comercializada por Random House en Estados Unidos. En España, estos dibujos serían sustituidos a partir de la segunda edición por unas versiones casi idénticas de los mismos, firmadas por Escolano.
Otro dato anecdótico, lo encontramos en la página dos del Misterio del loro tartamudo y en la del Misterio de la momia en las que aparece una ilustración extra, es decir, en vez de los siete dibujos interiores en blanco y negro que traían todos los libros de la colección original, en estos dos volúmenes había ocho, como ocurría en los 28 primeros volúmenes de la colección norte americana. En el Misterio del loro tartamudo, se repetía la última de las siete ilustraciones interiores (ver siguiente imagen).
En el caso del Misterio de la momia, se reproducirá en su senguda página la versión en blanco y negro de la misma ilustración que aparecía a color, en la portada de la edición de Random House.
Otro elemento distintivo de la primera edición, es que los libros que la componían venían con una sobrecubierta de papel, cuyo exterior era una réplica del diseño de la cubierta del libro. Tanto las zonas de esta pieza que formaban las solapas como la cara interior de la misma, fueron utilizadas como espacio publicitario donde se insertaban anuncios de algunas de las muchas colecciones que Editoial Molino publicaba pensando en los lectores más jóvenes. Son muy pocas las sobrecubiertas pertenecientes a esta edición las que han llegado hasta nuestros días, y las que lo han hecho, en su gran mayoría no han soportado demasiado bien el paso paso del tiempo. He incluido una de estas sobrecubiertas bajo este párrafo pero puedes leer más sobre este tema pinchando aquí.
Esta edición también se caracterizaría por ser la primera de las seis únicas ediciones (las cuatro de Ponsa, la de Flamma y la primera de Gráficas Pérez) que incluían en sus guardas azules el icónico dibujo de la tela de araña creado por Harry Kane. En 1975 siguiendo las tendencias del mercado editorial imperantes en ese momento y a rebufo de los cambios introducidos por Random House, Editorial Molino tomaría la decisión de eliminarlo. A partir de ese momento y para gran consternación de muchos seguidores de la serie, las guardas de todas las ediciones publicadas hasta 1994 serían totalmente blancas. ¡Una pena!
Errores de impresión
Pero sigamos con las curiosidades. Con toda certeza, los coleccionistas de esta edición tendrán alguno de los ejemplares que presentan un pequeño error de impresión en la contraportada, en la que aparece el nombre de Alfred Hitchcock en azul y no en negro como cabría esperar. Este «defecto» se observa en los siguientes títulos: Misterio en el Castillo del Terror, Misterio del loro tartamudo, el Misterio del fantasma verde y Misterio de la sombra riente (debido a que no he visto muchos ejemplares de esta edición, ignoro si este error es exclusivo de la segunda reimpresión de la misma, o también ocurre lo mismo con la primera impresión).
Para los coleccionistas, la primera edición española de Los Tres Investigadores no es solo una serie de libros: es un testimonio tangible de una época, de un estilo editorial y de una forma de entender la aventura juvenil que marcó a generaciones. Cada volumen encierra detalles únicos —portadas, traducciones, materiales— que los convierten en piezas difíciles de reemplazar y aún más difíciles de olvidar. En un mercado donde lo auténtico y lo escaso adquiere cada vez más valor, estas primeras ediciones siguen consolidándose como auténticos tesoros para quienes saben apreciar su historia.

YO SERÍA BOB
Sobre mí:
Lector apasionado de Los Tres Investigadores a quienes les debo algunos de los mejores momentos de mi infancia