Buscar primeras ediciones
Si algún seguidor de Los Tres Investigadores siente el deseo de aventurarse en el adictivo campo del coleccionismo y comienza la búsqueda de los doce volúmenes de los que consta la primera edición de la colección original, desde ya, le anticipo que es una empresa harto complicada. Con este comentario no trato de desanimar a nadie, simplemente quiero avisarle de que esta tarea se parece más a una carrera de fondo plagada de obstáculos que a una de velocidad.
Aunque son varios los diseños bajo los que se han comercializado en España las novelas de Los Tres Investigadores, en esta entrada me centraré en la búsqueda online de la primera edición de la colección que publicó Editorial Molino a partir de 1968 (la que llevaba sobrecubierta de papel, no presenta el listado de títulos que aparece en sus otros diseños e incluye las guardas azules y las ilustraciones diseñadas por Harry Kane para la edición norteamericana).
Las dificultades
Adquirir todos los volúmenes que forman parte de esta edición, a día de hoy lleva su tiempo, mucho tiempo. Y aunque a priori pudiese parecer fácil localizarlas en Internet, siento decir que es todo lo contrario. El motivo no solo obedece a su lógica escasez sino a que, incluso en páginas especializadas, los vendedores no hacen una descripción detallada del libro que ofertan y cuando se les solicita información adicional no siempre están dispuestos a facilitarla.
Como he comentado, el principal problema que encuentra un coleccionista a la hora de localizar primeras ediciones de Los Tres Investigadores en Internet es la poca información que el vendedor proporciona en sus descripciones y las escasas fotografías con que la acompaña. En la gran mayoría de anuncios encontramos carencias como las siguientes:
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- Si el libro tiene sobrecubierta, este detalle se omite en la descripción y puede que en las fotos no se aprecie (sus ilustraciones son idénticas a las que aparecen en las pastas que protege).
- Rara vez se incluye una fotografía de la página con el año de edición. Este dato es muy relevante porque nos da pistas de si se trata de primera edición o de una edición posterior.
- En la galería de fotos no se incluye una de las guardas. Saber si las guardas del libro son azules o blancas ya nos da pistas sobre la edición del libro.
- No suelen incluir una foto del listado de títulos. La primera y segunda edición no lo incluyen mientras que el resto sí lo hace.
- Información errónea. En ocasiones el vendedor afirma en su descripción que es una primera edición pero no aporta las evidencias que soportan su afirmación o lo confunde con otra edición.
Comprar un libro sin ver imágenes clave del mismo puede llevar a muchas decepciones.
Indicios negativos
En muchos casos, como consecuencia de la información incompleta facilitada, tendremos que solicitar al vendedor información adicional pero para evitar “molestarle” con preguntas innecesarias. Es recomendable prestar atención a los pequeños detalles de las fotografías que se incluyen en el anuncio. Estas imágenes por si solas nos pueden ayudar a concluir que NO estamos ante una primera edición. Aquí van unas cuantos indicios clave que pueden guiar nuestra observación:
- Se incluye una foto con el listado de títulos de la colección que aparece en la página 2 (la primera y segunda edición no lo incluían).
- En la página 4 aparece Flamma, Gráficas Pérez, LIMPERGRAF o INDUGRAF como responsables de la impresión (la impresión de la primera edición corrió a cargo de A. G. PONSA).
- Se observa que las guardas son blancas (la primera edición lleva las guardas azules de Harry Kane).
- Si aparece ISBN en la cuarta página (desde 1972 esté código comenzó a ser obligatorio en libros y folletos editados en España)
- Si aparece un código de barras en la contraportada (comenzó a incluirse en la contraportada de los libros de la edición española a partir de 1989).
- El logotipo del molino que aparece en el lomo del libro es de color amarillo (en la primera edición es negro) o si es negro es ligeramente más pequeño (las nuevas ediciones y reimpresiones realizadas a partir de 1982 redujeron el tamaño de este logotipo) con lo que podemos descartar muchos libros con este simple detalle.
- Las cubiertas presentan el efecto tunelado (este defecto del laminado se observa principalmente en los libros de Gráficas Pérez impresos en 1975 y 1976)
Indicios positivos
Con la información anterior en mente, ya podemos empezar a sacar conclusiones cuando veamos el anuncio de uno de estos libros en plataformas de comercio electrónico:
- Si en las imágenes aparece alguna de las ilustraciones en blanco y negro realizadas por Harry Kane estamos ante una primera edición.
- Si se incluye una foto de la contraportada con el nombre de Alfred Hitchcock en azul con total certeza, estamos ante una primera edición.
- Si aparece una fotografía de las guardas azules y se ve claramente sobre ella las solapas de la sobrecubierta de papel ya sabemos que el libro pertenece a la primera o a la segunda edición, las dos únicas que la que la incluían (consultar la entrada Las sobrecubiertas para determinar con exactitud a cual de las dos pertenece).
- Si aparece una fotografía de las guardas azules pero no aparece foto de la sobrecubierta (o no se puede distinguir) debemos clarificar si bien la lleva pero no se aprecia en la foto, o bien no la lleva porque pertenece a otra edición, o bien, la tenía pero desgraciadamente ya no la conserva. En ausencia de más indicios clave habrá que preguntar al vendedor.
- Si el vendedor incluye una foto de la cuarta página en la que aparece el nombre de la imprenta ARTES GRÁFICAS PONSA, sabemos que tiene guardas azules pero en ausencia de otros indicios clave tendremos que preguntar al vendedor si tiene sobrecubierta.
- Si se incluye foto de alguno de los dibujos de Harry Kane que aparecen bajo estas líneas, sabemos con certeza que estamos ante una primera edición (solo los títulos dos y tres de la primera edición llevaban las mismas ilustraciones que aparecían en la edición norteamericana) pero tendremos que asegurarnos que conserva la sobrecubierta.
Comienza la búsqueda
Como puede comprobarse, realizando esta mínima labor detectivesca, la búsqueda se convierte en una tarea mucho más sencilla que nos puede ahorrar tiempo y dinero. Espero que el aprendizaje personal que he compartido en esta entrada resulte de utilidad a los futuros coleccionistas que se sumen al reto que la búsqueda y adquisición de volúmenes pertenecientes a la primera edición de Los Tres Investigadores.

YO SERÍA BOB
Sobre mí:
Lector apasionado de Los Tres Investigadores a quienes les debo algunos de los mejores momentos de mi infancia