Las guardas azules

Las guardas de un libro son las hojas de papel dobladas por la mitad que coloca el encuadernador para unir los pliegos (que constituyen el cuerpo del libro) y la cubierta. Son dos juegos de dos hojas cada uno, situados al comienzo y al final del lomo, cosidos ambos con el conjunto de pliegos y cuyas caras externas se adhieren a las caras interiores de las cubiertas.

 

Es frecuente que las guardas se distingan del resto de las páginas del libro por el tipo de papel, que puede ser coloreado de serie, en liso o con dibujos o filigranas. Pero también puede venir impreso con motivos gráficos específicos relacionados con la temática del libro o de la colección en la que se incluye, como era el caso de los libros de Los Tres Investigadores publicados por la editorial Molino entre 1968 y 1975.

Las guardas de H. Kane

En las guardas de los 22 primeros títulos de la edición española, comercializados durante esos siete años, aparecía una preciosa ilustración en tonos azules idéntica a la que incluían las ediciones de tapa dura y libros GLB publicados en Estados Unidos entre 1964 y 1975. Bautizada popularmente  como Blue Graveyard o Blue Spiderweb su diseño fue realizado por el ilustrador Harry Kane.

En ella, Kane construye una escena dominada por una intensa gama de azules que envuelve el espacio en un clima nocturno y enigmático. El elemento central —la figura que aparece tras la telaraña— se convierte en foco simbólico y narrativo: no solo es una figura extraña, sino una presencia inquietante que parece irradiar misterio propio. La composición situa a los tres investigadores en actitud de descubrimiento o alerta, pertrechados con un magnetofón, una cámara fotográfica y una lupa.

Sin embargo, a pesar de ser uno de los elementos gráficos más llamativos e interesantes que formaban parte de la identidad visual de la saga, en 1975 estas guardas azules fueron eliminadas. siendo sustituidas, tanto en EE.UU. como en España, por otras totalmente blancas, sumándose así a la nueva tendencia que comenzaba a imponerse en el mercado editorial.

Un hallazgo sorprendente

A continuación he reproducido con la autorización de Seth T. Smolinske, parte de la entrada de su sitio web en la que narra su viaje a Nueva York para examinar la colección de dibujos originales de Harry Kane descubierta en un apartamento de Nueva York. Si quieres leer el texto original pincha en el siguiente enlace: https://www.threeinvestigatorsbooks.com

Las dos ilustraciones que aparecen en este apartado son propiedad de Seth T. Smolinske.

«En 2003, una gran colección de ilustraciones originales de Harry Kane apareció en Nueva York. En ella se encontraron varios piezas únicas relacionadas con las guardas y su creación. La primera de ellos era la increíble pintura conceptual, fechada en 1964, que aparece bajo estas líneas. Pintada toscamente en una placa de arte estándar, la imagen mide 8 1/2″ x 11» y lleva las palabras «Papeles finales alternativos (borrados) para la serie de misterio de Hitchcock» con la letra de Kane.

Evidentemente, Kane simplemente estaba poniendo ideas por escrito y utilizando elementos importantes que se encuentran en los dos primeros libros: el castillo, el cementerio y el signo de interrogación. Tejer el signo «?» en la telaraña es una buena idea, pero no es muy plausible e incluso los lectores más jóvenes la encontrarían increíble.»

Imagen propiedad de Seth T. Smolinske

«El siguiente intento de Kane en los papeles finales se encuentra en esta copia fotostática que se muestra a continuación. La imagen es casi idéntica a las guardas terminadas que se encuentran en los libros, pero un examen detallado de una imagen de gran tamaño muestra muchas pequeñas diferencias que nos ayudaron a Philip Fulmer y a mí a concluir que este no fue el último intento de Kane en la escena.»

Imagen propiedad de Seth T. Smolinske

Algunas especulaciones

«Al examinar las guardas de Harry Kane, es habitual especular sobre la misteriosa figura que aparece en la parte izquierda del dibujo. Aunque no están detallados los rasgos faciales, puede intuirse que la silueta podría guardar ciertas semejanzas con la de Alfred Hitchcock, o al menos, yo así lo creo. De ser cierta esta suposición, resulta lógico preguntarse porqué el ilustrador no representó de forma más nítida a quién representaba. La respuesta, podría encontrarse en algunas notas hechas por el editor, Walter Retan, sobre otras piezas de la colección revelan que para la editorial fue una auténtica molestia obtener la aprobación de Hitchcock para el uso de cada ilustración en la que aparecía su imagen.

Una de las cosas más bonitas de esta copia fotostática es que los rasgos faciales del hombre del abrigo son más evidentes. Es razonablemente seguro, suponer que la figura es Alfred Hitchcock, aunque se parece más al Hitchcock de la década de 1940 que al de la década de 1960. Si bien la imagen de Hitchcock apareció en las portadas de los tres primeros libros de la serie, algunas notas hechas por el editor, Walter Retan, sobre otras piezas de la colección revelan que fue una molestia obtener la aprobación de Hitchcock para cada ilustración con su imagen. Tal vez la imagen de los documentos finales sea simplemente para dar la impresión de que es Hitchcock. Funciona.»

Algo para recordar

Desde el punto de vista editorial, ilustraciones como “Blue Spiderweb” tuvieron un enorme impacto. El uso casi monocromático del azul, combinado con contrastes intensos de luz y sombra, desataba la imaginación de quien la contemplaba. No era una cubierta infantil convencional: sugería suspense, sofisticación y un misterio “serio”, en sintonía con la asociación al nombre de Alfred Hitchcock. La imagen actuaba como un imán visual y reforzaba la identidad gráfica de la colección, convirtiéndose en parte esencial de su marca.

Además, esta ilustración refleja bien el estilo característico de Kane: composiciones teatrales, economía de elementos y un dominio expresivo del color como generador de emoción. Más que acompañar el texto, sus imágenes anticipaban la experiencia de lectura, despertando la curiosidad antes de abrir el libro. Por ello, “Blue Spider” no es solo una ilustración concreta, sino un ejemplo paradigmático de cómo la dimensión visual contribuyó decisivamente al éxito y a la memoria colectiva de la serie.

YO SERÍA BOB

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Sobre mí:

Lector apasionado de Los Tres Investigadores a quienes les debo algunos de los mejores momentos de mi infancia