La segunda edición
En esta misma sección ya he publicado una entrada con un análisis en profundidad de la primera edición española de la saga de Los Tres Investigadores. Hoy le toca el turno a la segunda, una edición no exenta de curiosidades que, a buen seguro, despertará el interés de muchos coleccionistas.
Para situarla en el tiempo, diré que esta segunda edición se publicó entre 1971 y 1973 e incluye los 18 primeros títulos de la colección. Y aunque su impresión, al igual que la que le precedió, corrió a cargo de Artes Gráficas Ponsa, presenta pequeños cambios en el diseño de varios de sus elementos gráficos y editoriales que paso a detallar a continuación.
Las sobrecubiertas
Si tuviese que destacar una de las características más distintivas de esta edición, diría que tal vez sean sus sobrecubiertas. Como ocurría con la primera, los libros traían una sobrecubierta de papel que cumplía una doble función: por un lado, proteger de impactos y roces las tapas del libro y por otro, servir de espacio publicitario al editor. Aunque es necesario precisar que sólo los 16 primeros títulos de esta edición la tenían, es decir, los publicados hasta 1972. A partir de esta fecha ningún otro volumen, perteneciese a esta o a cualquier otra edición, volvería a incluir dicha pieza.
Gracias a sus sobrecubiertas sabemos que se realizaron al menos tres impresiones de esta edición:
- La primera de ellas, fue la única en la que en la cara interior de la sobrecubierta aparecía publicidad de las colecciones que Ediciones Molino dirigía a sus lectores más jóvenes. Estaba impresa a una sola tinta y se extendía por todo el área disponible. Esta característica también la presentaban los libros de primera edición.
- En la siguientes impresiones, el espacio interior de la sobrecubierta aparecerá en blanco, y el único lugar en el que se incluirá publicidad editorial será en sus solapas.
- A diferencia de lo que ocurría en la primera edición, en ésta la publicidad que aparece en las solapas de un mismo título variará en cada nueva reimpresión. Este detalle nos permite contabilizar el número de nuevas impresiones que se realizaron. Así, por ejemplo, en el Misterio del dragón, dependiendo de la reimpresión podemos encontrar ejemplares con alguno de los siguientes pares de solapas:
Las ilustraciones interiores
Otro cambio muy sutil que a muchos lectores tal vez les pasó desapercibido en su momento, fue la desaparición de las ilustraciones de Harry Kane que acompañaban al texto de los 10 primeros títulos de la primera edición. Estos dibujos en blanco y negro y a página completa, idénticos a los de la edición norteamericana de Random House, serían sustituidos por otros muy similares cuya autoría corresponderá a Ramón Escolano.
Y para quien no lo sepa, diré que al igual que ocurría en la edición anterior, en la página 2 del Misterio del loro tartamudo, aparece repetido uno de los dibujos interiores, y en la página 2 del Misterio de la momia aparece una versión en blanco y negro, de la portada original de la edición de Random House. Debido a esta singularidad, estos dos volúmenes tienen ocho ilustraciones y no siete como ocurre en el resto de títulos de la colección, con independencia de la edición a la que pertenezcan.
Ilustración de Escolano, pg. 2 de la 2ª ed. del Misterio del loro tartamudo, Editorial Molino
Ilustración de Escolano, pg. 2 de la 2ª ed. del Misterio de la momia, Editorial Molino
Lo que no podremos ver
También resulta curioso observar como las dos primeras ediciones de Artes Gráficas Ponsa son las únicas, de todas cuantas se han publicado en nuestro país, que no incluían el listado con los títulos de la colección original. Gracias a este detalle y a las ilustraciones de Escolano, es posible identificar qué libros pertenecen a esta segunda edición y el número de títulos que incluía.
Una valoración
Después de todo lo expuesto hasta este punto, creo que la segunda edición de los Tres Investigadores presenta las suficientes singularidades como para ser objeto de la máxima consideración por parte de aquellos coleccionistas que deseen profundizar en la historia de esta colección y tener
Yo he tratado de reunir el mayor número posible de estos volúmenes, dando prioridad en mi búsqueda a aquellos que traían publicidad en el interior de su sobrecubierta, aunque he de decir que tengo muy pocos. La gran mayoría pertenecen reimpresiones posteriores de esta edición que venían en blanco. Y por supuesto, en su momento también busqué los dos títulos que tienen el logotipo amarillo: el Misterio de las huellas flameantes y el Misterio del león nervioso.
Realmente, estos libros son ejemplares de coleccionista que creo que no hay que dejar escapar si se cruzan en nuestro camino. Además de ser una rareza, son el origen de una colección que a muchos de nosotros nos dejó una huella imborrable en nuestra memoria.

YO SERÍA BOB
Sobre mí:
Lector apasionado de Los Tres Investigadores a quienes les debo algunos de los mejores momentos de mi infancia