La tarjeta profesional
Cuando pensamos en los elementos más representativos del universo creado por Robert Arthur en torno a Los Tres Investigadores, seguro que a todos nos vendrá a la cabeza el Patio Salvaje, la Transmisión de Fantasma a Fantasma, el Puesto de Mando, el Rolls-Royce y por supuesto… ¡su tarjeta de negocios!
Misterio en el Castillo del Terror (1ª edición, Artes Gráficas Ponsa)
En esta pequeña cartulina rectangular, diseñada por Jupiter e impresa en una imprentilla que entró como chatarra al Patio de los Jones, aparecía el nombre de su empresa, su eslogan, el logosímbolo y el nombre y jerarquía de cada investigador. A lo largo del texto de todas las novelas, Jupe, Pete o Bob siempre la mostrarán una vez, excepto en un título de la edición española. ¿Sabes cuál es? Te lo cuento a continuación.
Una sorpresa
Cando comencé a escribir este blog, pensé que tener una tarjeta profesional con la dirección web de este blog podría ser una buena herramienta de marketing para dar a conocerlo. Y si además, en otra de sus caras imprimiese el mismo texto de la tarjeta que Los Tres Investigadores entregaban a sus clientes, sería un puntazo. Así que con esta idea en mente, hice varias fotografías de algunas de las páginas de mis libros en las que aparecía la tarjeta de negocios de Jupe, Pete y Bob al objeto de hacer mi propio diseño. Pero cual fue mi sorpresa que cuando comparé estas imágenes me di cuenta que ni el contenido y ni el diseño era el mismo en la mayoría de ellas.
Si alguien tiene la paciencia suficiente como para comparar las tarjetas que aparecen en los textos de los 30 primeros volúmenes que salieron de la imprenta Gráficas Pérez, podrá comprobar que existen 19 modelos diferentes. En algunos varía el contenido y en otros el diseño. En los siguientes apartados analizo detalladamente estas diferencias, aunque me centraré en los ejemplares que salieron de esta imprenta, dejando de lado las otras cuatro que a lo largo de los años trabajaron para Editorial Molino.
Los signos de interrogación
Los signos de interrogación que aparecían bajo su nombre comercial, además de ser el logotipo de su empresa de detectives, eran un excelente recurso visual para que de forma invariable, siempre despertaban su curiosidad:
-Bueno… estos signos de interrogación, ¿qué significan?
-Esperaba que lo preguntases -saltó Pete-. Jupiter ya me advirtió que lo harías. Según él, todo el mundo lo preguntará
-El interrogante -explicó, Jupiter- es el símbolo universal de lo desconocido. Estamos dispuestos a resolver cuantas adivinanzas y misterios se nos presenten. Por eso el interrogante será nuestro distintivo. Tres interrogantes juntos significan Tres Investigadores.
[…]
– Además -continuó- los interrogantes provocarán interés. Hará que la gente nos pregunte su significado, igual que hiciste tú. Ayudará a que nos recuerden. Será una excelente publicidad. Todo negocio precisa de propaganda para atraerse clientes
Misterio en el Castillo del Terror
El dato más anecdótico relacionado con este elemento gráfico es que en la tarjeta que aparece en el Misterio del león nervioso ¡no hay ni rastro de los signos de interrogación! Este detalle que es exclusivo de la edición española, seguramente tenga mucho que ver C. Unterlohner, a quien le debemos alguna de las más nefastas traducciones que se realizaron de los libros originales en nuestro país.
Misterio del león nervioso (1ª edición, Artes Gráficas Ponsa)
Diferente eslogan, diferente grafía
Aunque en la gran mayoría de títulos el eslogan aparece escrito de la misma manera, entre comillas y con la primera letra en mayúscula, varía su texto. En los 30 primeros volúmenes de la colección hay cuatro variantes que detallo a continuación:
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El eslogan «Investigamos todo» con indiferncia de si se presenta con comillas o sin ellas, con la primera letra en mayúscula y el resto en minúsculas o bien con la primera letara de cada palabra en mayúsculas, es el más habitual.
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En el Misterio del las huellas flameantes se cambia el texto del eslogan, al que se le añade el artículo neutro «lo» y se cambia el verbo «investigamos» por el sinónimo «averiguamos»:
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En el Misterio del león nervioso desaparecen las comillas y se sustituyen por guiones. Y lo que es más grave aun: ¡desaparecen los signos de interrogación!
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En el Misterio del lago fantasma el eslogan aparece sin comillas y se cambia el texto, pasando de estar escrito de primera persona del plural a tercera:
El origen de estas diferencias, tiene su origen en las traducciones al español de la serie. El trabajo de los cinco profesionales que las realizaron evidencia una notable falta de coherencia y calidad, especialmente en el trabajo de M. L. de Pol Ramírez y C. Unterlohner. Sus versiones, lejos de mantener una continuidad terminológica con entregas anteriores o posteriores, introdujeron variaciones que afectaron negativamente a elementos clave del universo narrativo.
Cambio de roles
En 26 de los 30 primeros títulos de la edición española de Los Tres Investigadores, aparecerá la jerarquía clásica que indicaba la relevancia de Jupe, Pete y Bob: Primer, Segundo y Tercer Investigador. Sin embargo, es necesario aclarar que en los libros publicados por Editorial Molino se adaptó el contenido original de la tarjeta que aparecía en los libros de Random House. No sé si por exigencia del editor o por ocurrencia de la traductora de los primeros libros, M. L. de Pol Ramírez, se eliminó el cargo original de Bob (Records and Research) y se sustituyó por la posición que ocupaba en el equipo y que todos conocemos: Tercer Investigador.
Un dato curioso es que en la traducción del Misterio de la sombra riente se incluirá el nombre de Bob Andrew en dos ocasiones: una para especificar su posición jerarquíca y otra para enfatizar su labor de archivo y documentación. Creo que ello se debió a que el traductor de la novela, Ramón Margalef, trató de conjugar la necesidad de ser fiel al texto original de la tarjeta y al mismo tiempo, dar continuidad a la traducción de la misma, realizada en novelas anteriores por M. L. de Pol Ramírez.
Misterio de la sombra riente
Cinco años después, Miguel Giménez Sales, el traductor del Misterio del testamento sorprendente, posiblemente se enfrentó al mismo dilema que Ramón Margalef, optando por idéntica solución (ver siguiente imagen).
Misterio del testamento sorprendente.
Por último, en dos ocaciones (en el Misterio del león nervioso y en el Misterio del arrecife del tiburón) el nombre de Bob Andrews aparecerá una única vez como responsable de las tareas de archivo y documentación, borrándose toda mención a su rol de investigador. Estas serán las únicas ocasiones, en lasa que la traducción del contenido de la tarjeta es un reflejo fiel del de la tarjeta original.
Misterio del león nervioso
Misterio del arrecife del tiburón.
Misma tarjeta, distinto diseño
A diferencia de los cambios en el contenido de la tarjeta que son más llamativos y fáciles de detectar, las modificaciones en su diseño son mucho más sutiles y suelen pasan prácticamente desapercibidas para los lectores. Aunque no para todos. En este caso, hay que aclarar que no fueron los escritores los responsables de dichos cambios sino los técnicos encargados de la maquetación del texto de las novelas. Así pues, dependiendo de si el libro salió de una imprenta u otra, presentará un diseño diferente. Incluso dentro de la misma imprenta podemos encontrar que el diseño varía de una novela a otra.
En el caso de Gráficas Pérez podemos encontrar que el cargo y nombre de cada investigador, en unas ocasiones aparecerá justificado (renglones alineados a derecha e izquierda) y en otras en bandera por la derecha (renglones solo alineados a la izquierda).
Misterio de la mina mortal
Misterio de la serpiente susurrante
También diferirán los puntos que separan cargo y nombre. Generalmente agrupados en un número variable de bloques formados por tres puntos cada uno de ellos. Así podremos encontrar modelos con las siguientes diseños:
5, 4, 5; 5, 3, 4; 4, 3, 4, 4; 4, 3, 4, 3; 4, 4, 4; 4, 3, 4; 4, 3, 3; 3, 3, 3; 3, 3, 1; puntos seguidos
Las chapuzas
Y por supuesto, no podía faltar en esta entrada un breve inventario de las chapuzas que de forma sistemática aparecen en la impresión de los libros de esta colección, saliesen del taller que saliesen. ¡Qué falta de profesionalidad! Veamos algunas de ellas.
La primera de ellas hace daño a la vista. En el Misterio del testamento sorprendente, impreso por Artes Gráficas Ponsa, el responsable de maquetar el texto no tuvo mejor ocurrencia que partir la tarjeta en dos trozos y dejar una parte al final de una página y el resto al inicio de la siguiente. ¡Bravo! Premio a la mejor chapuza gráfica del año. Lo mismo ocurriría en el Misterio del perro invisible impreso en los talleres de Gráficas Pérez.
También pueden obesrvarse errores de maquetación. En el caso del Misterio de la cueva de los lamentos, puede observarse como se metió un espacio más entre el primer y segundo signo de interrogación (si miramos de izquierda a derecha):
Misterio de la cueva de los lamentos
Las otras tarjetas
Gracias al éxito que cosechó esta colección desde sus inicios, las novelas de Los Tres Investigadores fueron publicadas en numerosos países con su propio diseño. Ello propició que la presentación de la tarjeta profesional de Jupe. Pete y Bob varía según el lugar en el que se comercialicen estas novelas. En la imagen de la izquierda se muestra la versión que aparecía en la edición de Collins en Reino Unido y la versión de Panamericana de Los Tres Detectives (a la derecha) comercializada en Sudamérica:
En algunos casos, como ocurrió en la edición alemana, trascendieron el ámbito puramente literario para saltar al campo del merchandising (ver imagen de la derecha, bajo estas líneas)

YO SERÍA BOB
Sobre mí:
Lector apasionado de Los Tres Investigadores a quienes les debo algunos de los mejores momentos de mi infancia