Yo sería Bob

Pues, hoy me toca a mí. Y como dijo el inefable Paco Umbral ¡yo he venido aquí para hablar de mi libro! Bueno… para ser exactos, de mí y de mi blog. Me gustaría que fuesen los lectores del blog quienes me hagan llegar sus preguntas y de este modo, con mis respuestas satisfacer su curiosidad o proporcionarles información que les resulte relevante. Pero hasta que esas consultas lleguen, incluiré algunas preguntas de mi cosecha. Espero que sean de vuestro interés.

 

¿Por qué escribiste este blog?

Dicen que siempre volvemos al lugar en el que un día fuimos felices. Yo fui muy feliz leyendo estos libros en mi infancia y por eso es muy fácil de entender que, más de cuarenta años después de leer mi primera novela de la colección y tras sufrir varios reveses que ahora no vienen al caso, buscase la compañía de Los Tres Investigadores, que en mi infancia siempre me dejaron «participar» en todas sus aventuras, haciéndome sentir una parte importante del grupo. En cierto modo, experimenté lo que los psicólogos llamarían conducta regresiva.

 

En agosto de 2024 comencé a escribir las primeras entradas del blog. Cuando me sentaba frente al teclado volvía a conectar con mi infancia y con ese estado de felicidad que me embargaba en aquellos maravillosos años. Y como por arte de magia mis preocupaciones se esfumaban. Cuanto más investigaba sobre la colección más sorpresas me llevaba. Y con cada nuevo descubrimiento más feliz me sentía. La escritura se había convertido en una máquina del tiempo que me permitía viajar al pasado y proyectarme al futuro en mis ensoñaciones. Otra vez, ¡¡volvía a ser feliz!! Como suele ocurrir, después de la tormenta siempre sale el sol. Pero mientras duró el aguacero, Los Tres Investigadores fueron el mejor paraguas que puede tener en ese momento.

¿Por qué elegiste el apodo “Yo sería Bob”?

Pues básicamente porque siempre he querido ser uno de Los Tres Investigadores. Pero como no soy gordo ni brillante como Jupiter, ni tampoco atlético o espontáneo como Pete, está claro que de ser alguno de ellos yo sería Bob. Y aunque no soy rubio ni llevo gafas, me encantan los libros y las bibliotecas como a él. Así que la elección era sencilla.

¿A qué edad leíste tu primer libro de Los Tres Investigadores?

Creo que tendría unos 8 años. No más. Yo por aquel entonces vivía en Valladolid y una vecina me regaló por mi cumpleaños el Misterio del perro invisible. Ese libro sería el comienzo de una gran amistad entre Los Tres Investigadores y yo que ha durado hasta hoy día. Recuerdo que el fantasma que aparece en la narración me causó una fuerte impresión, realmente sentí miedo y esa emoción seguramente fue clave para engancharme a la lectura de esta saga.

¿Qué libro de la colección original es tu favorito?

En general las novelas de Robert Arthur son las que más me gustan porque, él mejor que nadie, supo crear esa atmósfera de felicidad, candidez y nobleza que se respira en las aventuras de Los Tres Investigadores. Pero si tuviese que elegir uno, me quedaría con el Misterio del loro tartamudo, por su trama tan original y por sus acertijos, que me encantaban.

 

También tengo claro que el inicio del Misterio del Fantasma Verde es el mejor de todos cuantos he leído. No puede haber un punto de arranque más cautivador para una buena historia: una noche de verano, un grupo de curiosos del que me hubiese gustado formar parte, un viejo caserón a punto de ser derruido, un grito aterrador y un fantasma. En el primer párrafo de la novela ya estás atrapado en las redes del misterio. ¿Alguien da más?

Quiero apuntar que el Misterio de la cueva de los lamentos es otra de mis novelas favoritas. Creo que Arden reprodujo a la perfección el estilo de Robert Arthur y si duda está en mi Top 5.

¿Tienes algún recuerdo especial de tu infancia ligado a esta colección?

Sí. Pero más que recuerdos precisos, son imágenes nebulosas, muy vagas e imprecisas. Aunque apenas conservo en mi memoria media docena de ellas aun mantengo muy frescas las sensaciones asociadas a las mismas.

 

Una de estas imágenes tiene que ver con mis padres. Cuando era pequeño pasaba los veranos con mis abuelos, en el pueblo y los viernes venían mis padres a pasar el fin de semana con nosotros. Siempre me traían alguna sorpresa. Una de ellas fue el Misterio de la araña de plata. Aún conservo la imagen de ese libro en mis manos en el preciso momento que me lo daba mi madre, en su dormitorio apenas había llegado. ¡Qué emoción!

 

Recuerdo como por aquella misma época, en Madrid, mi tía me acompañaba con relativa frecuencia a la ya desparecida librería Ariadna en la calle Los Urquiza. En la imagen borrosa que conservo estoy frente al mostrador esperando a que la librera cogiese de los anaqueles varios libros para que yo eligiese el título que más me gustase.

 

También recuerdo una conversación, cuando yo tenía 11 ó 12 años, que mantenía en el colegio con otros dos compañeros-uno se llamaba Jesús Suárez, alias «El Pizu»- sobre los libros de esta colección que más nos habían gustado hasta ese momento. Los niños que comíamos en el comedor del centro escolar, disponíamos de algún tiempo de recreo hasta que empezaban las clases por la tarde. Estábamos en un pasillo por el que no pasaba casi nadie a esa hora, sentados en el suelo y apoyados contra la pared. Y aunque no estaba permitido estar allí, era un lugar tranquilo, alejado del ruido del patio, que invitaba a conversar. Tal vez debido a ese sentimiento de clandestinidad, aun se ha conservado esta imagen en mi memoria.

Como coleccionista ¿qué es lo que más te ha sorprendido de las ediciones de Editorial Molino?

Pues mi mayor sorpresa fue descubrir en agosto de 2024 que había ediciones de Los Tres Investigadores que tenían una sobrecubierta de papel. Nunca había visto esos libros. Recuerdo que compré varios a un vendedor que en su anuncio indicaba que “Los libros conservan su tapa de papel”. Yo no sabía a qué se refería, pero no os podéis imaginar cuál fue mi sorpresa cuando los recibí. En ese mismo momento, tuve claro que tenía que conseguir todos los libros de esas ediciones sí o sí.

 

Y muy relacionado con lo anterior, otra gran sorpresa fue descubrir que en la primera de esas ediciones aparecían los dibujos originales de Harry Kane. En ese momento, mi deseo por conseguir los libros de esa edición se transformó en ansiedad. Me dije que no iba a parar hasta dar con todos ellos.

¿Realmente, estas tan cabreado con Gráficas Pérez como cuentas en tus entradas?

Estoy más que cabreado. Y ello se debe a que esta empresa puso poco amor a su trabajo y eso se nota en el resultado final de los libros que llegaban a las librerías. Creo que al ser libros dirigidos dirigidos a un público infantil deberían haber cuidado más las presentación y contenido (erratas, faltas de ortografía, etc.) 

¿Te consideras un lector o un passionista de los Tres Investigadores?

Creo que lo más correcto sería definirme como un lector apasionado. Eso me sitúa a medio camino entre los lectores y los passionistas. Es cierto que soy algo más que un lector porque me he lanzado a investigar, reunir y compartir todos los datos posibles sobre la colección en este blog pero ni de lejos llego al nivel de pasión que han demostrado personas como Seth T. Smolinske en EE.UU. a quien tanto debemos los seguidores de las andanzas de Los Tres Investigadores.

YO SERÍA BOB

YO SERÍA BOB

Sobre mí:

Lector apasionado de Los Tres Investigadores a quienes les debo algunos de los mejores momentos de mi infancia