Las páginas amarillentas
Aun recuerdo la respuesta que me dio una vendedora en Wallapop, cuando le pregunté en qué estado de conservación se encontraban unos libros de Los Tres Investigadores que tenía en su perfil: “Están muy bien, pero tienen las hojas amarillas. ¡Es que son muy viejitos!”. Sus palabras, me arrancaron una sonrisa porque como ella, son muchos los lectores de esta colección que achacan el color amarillento de sus hojas al paso del tiempo. Y, aunque algo de razón tienen, les diría que el verdadero motivo es otro y está muy relacionado con el papel de baja calidad que se empleó, sobre todo, en Gráficas Pérez, para imprimir estos libros.
La lignina
De todos es bien sabido que el papel se fabrica a partir de la pasta de celulosa, el componente principal de la madera. Sin embargo, el árbol del que se extrae la celulosa contiene, además, muchas otras sustancias, entre ellas, una de la que seguro nunca hemos oído hablar: la lignina. Si los árboles estuvieran hechos exclusivamente de celulosa, sus troncos no tendrían la consistencia suficiente como para mantenerse erguidos más allá de dos metros y éste sería un mundo de árboles achaparrados. Lo que proporciona a un tronco la fortaleza para elevarse varios metros –algunos secuoyas alcanzan los 100 metros de altura- es la lignina, un pegamento natural que une las fibras de celulosa y les proporciona consistencia, como el cemento refuerza la unión entre los ladrillos de una casa.
Ambas, la celulosa y la lignina, pasan a formar parte de la pasta con la que se fabrica el papel pero hay un inconveniente: la celulosa es blanca pero la lignina es de color marrón y un papel que no muestre una blancura inmaculada es poco apreciado. La lignina nunca se consigue eliminar completamente del papel y, esto es un problema ya que, de forma natural, ayudada por la presencia de luz y humedad, la lignina se termina oxidando y recuperando su coloración ocre original. Esta es la razón por la que el papel viejo es amarillo.
Las consecuencias
Normalmente, los fabricantes de papel intentan eliminar la mayor cantidad posible de lignina, empleando para ello procesos de blanqueo. Cuanta más lignina se elimine, más tiempo permanecerá el papel blanco. Desgraciadamente, el papel que empleó en Gráficas Pérez entre 1975 y 1982, era de baja calidad motivo por el que contenía una gran cantidad de lignina. Esto explica por qué las páginas de los libros salidos de esta imprenta están mucho más amarillas que las que de los que se habían imprimido unos años atrás en los talleres de Artes Gráficas Ponsa. Además, si estos libros han estado guardados en sitios húmedos como un trastero sus hojas adquieren un color grisáceo.
Bien saben los coleccionistas, que los libros de Los Tres Investigadores con las hojas más blancas pertenecen a la primera edición de Artes Gráficas Ponsa y a las ediciones que corrieron a cargo de INDUGRAF, la última de las imprentas que trabajó en esta colección para Ediciones Molino.
Algunos consejos
Con independencia de lo antiguos que sean tus ejemplares de Los Tres Investigadores o de la imprenta de la que procedan, conviene que los protejas del aire, del calor, del sol y de la humedad. Yo siempre recomiendo meterlos bolsas de plástico con cierre autoadhesivo. Es importante que estas bolsas estén libres de acidos (en las etiquetas puede aparecer esta característica, en inglés, como acid-free) de lo contrario, con el paso del tiempo estos ácidos decolorarán las cubiertas del libro que “protegen” haciendo bueno el dicho popular “ha sido peor el remedio que la enfermedad”. Para quien esté interesado en su adquisición, diré que pueden adquirirse en las tiendas de cómics o en alguna de las grandes plataformas de comercio electrónico.
A quienes deseen completar su colección, les recomendaría que antes de comprar comprueben el estado de las hojas, sobre todo que no tengan pequeñas manchas marrones que aparecen en las hojas, producto de la humedad. Esto es muy característico de los libros que proceden de algunas zonas de las comunidades del norte de España, debido al clima húmedo que suelen soportar durante gran parte del año. Además, estos mismos ejemplares, cuando “viajan” a zonas más cálidas sus cubiertas se abarquillan.

YO SERÍA BOB
Sobre mí:
Lector apasionado de Los Tres Investigadores a quienes les debo algunos de los mejores momentos de mi infancia