El contexto económico

Mientras en EE.UU la colección de Los Tres Investigadores estaba ganando una importante cuota de mercado editorial, en el campo de la novela detectivesca juvenil, en España se estaban produciendo importantes cambios socio económicos que serían claves para explicar parte del éxito que, desde su llegada en 1968, alcanzaría este trío de detectives entre los lectores más jóvenes de nuestro país.

El contexto español

El detonante de todos estos cambios es lo que se conoce como el milagro económico español, un término con el que los sociólogos e historiadores hacen referencia al periodo de crecimiento económico acelerado ocurrido en España entre 1959 y 1973, año en el que tocaría a su fin debido a la crisis del petróleo. Este periodo de bonanza económica traería importantes transformaciones en la sociedad española, como las que se detallan a continuación:

1. El aumento de la demografía. el periodo ininterrumpido de bonanza económica que experimentó España en la década de los 60, propició un aumento de la renta per cápita y de la calidad de vida de buena parte de su población. Estas mejoras se traducirían en un incremento de la natalidad y un descenso de la mortalidad. Como puede observarse en el gráfico que aparece bajo este párrafo, la llegada en 1968 de los Tres Investigadores a España coincidió con el final de la generación del “Baby boom” y la entrada de la Generación X. Entre 1960 y 1973 cada año nacían en España más de 650.000 bebés, lectores en potencia, que contribuirían al boom editorial que experimentaron las publicaciones infantiles y juveniles en los años 70 y 80.

2. El predominio de la ciudad y de las actividades terciarias. El éxodo rural hizo que el 65% de la población fuera urbana. Además, se produce un cambio en la distribución de la población activa; los servicios representan el 40% , mientras que la agricultura el 22%. El aumento de la natalidad y la concentración de dos tercios de los habitantes de España en núcleos urbanos, propiciaría un aumento del número de escuelas y maestros, que contribuirían decisivamente a que la educación experimentase una sensible mejoría. De forma lógica, comenzaron a surgir infinidad de pequeñas papelerías en los núcleos urbanos, siempre próximas a las inmediaciones de algún colegio, en las que además de material escolar (lapiceros, cuadernos, bolígrafos, pinturas, etc.) y, de forma muy modesta, ofrecían «las últimas novedades editoriales» a sus pequeños clientes.

3. El surgimiento de una nueva estructura social. El peso de los diferentes sectores económicos ser redistribuirá, perdiendo peso la agricultura y en favor de una clase obrera dominante, que se especializa y accede a la propiedad. En definitiva, el cambio se notó en el ascenso de las nuevas clases medias, formadas por oficinistas, vendedores y técnicos, que protagonizan el desarrollo, aunque el bienestar económico no fue general.

4. La evolución del nivel de vida favoreció la aparición de una sociedad de consumo. Los integrantes de la nueva clase media, surgida a rebufo del milagro económico, comenzaron a adquirir viviendas y vehículos en propiedad, así como pequeños electrodomésticos (lavadoras, aspiradoras, hornos, etc.) que hacían que la vida fuese menos penosa y más confortable en los hogares. En ese momento, muchos de ellos fueron conscientes de que invertir en la educación de sus hijos, era la mejor forma de ayudarles a progresar socialmente y acceder a una vida “más cómoda” que la que ellos habían tenido. Y si la educación era la puerta a esa vida idealizada que tanto anhelaban para sus descendientes, la lectura se convertiría en la llave de entrada.

El boom editorial

Por lo tanto, España contaba con una gran masa de población infantil, existía una predisposición por parte de muchas familias a fomentar el hábito lector de sus infantes y además, gracias a la mejora de las economías domésticas los libros se habían convertido en un artículo de consumo más que, un número creciente de familias ya no categorizaba como un gasto o un pequeño lujo sino como una inversión a futuro.

En esta especie de sopa primordial que supusieron los cambios propiciados por el milagro económico español, el sector editorial encontraría el campo de cultivo perfecto para iniciar un ciclo expansivo, una época de oro para las publicaciones infantiles y juveniles, entre las que, por supuesto, se encontraban Los Tres Investigadores.

YO SERÍA BOB

YO SERÍA BOB

Sobre mí:

Lector apasionado de Los Tres Investigadores a quienes les debo algunos de los mejores momentos de mi infancia